viernes, 14 de octubre de 2011

LEYENDA DEL TRASLADO DEL CUERPO DE SANTIAGO A PADRÓN

La Traslatio hace referencia al traslado del cuerpo del Apóstol Santiago desde Jerusalén al Puerto de Iria Flavia, en Padrón.
Según cuenta la leyenda, el Apóstol Santiago fue degollado en Jerusalén y su cuerpo cortado en pedazos que fueron arrojados fuera de las murallas de la ciudad para que los perros salvajes y las alimañas lo devoraran. Sin embargo, por las noches, sus discípulos recogieron los trozos y condujeron el cuerpo a Haffa, donde encontraron una barca dispuesta para trasladar el Cuerpo Sagrado, pero esta barca estaba en mal estado y ni siquiera tenía timón. Dos discípulos acompañaron el cuerpo del Apóstol: Teodoro y Atanasio.
La barca cruzó el Mar Mediterráneo guiada desde la Gloria y llegó hasta la Ría de Arousa, por cuyo curso navegó hasta llegar al Río Ulla y de ahí a su afluente el Sar, donde se detuvo en el Puerto de Iria Flavia para buscar ya por tierra un buen refugio para el cuerpo.
La tradición habla de que la barca que recorría el itinerario desde el puerto de Haffa hasta el puerto de Murgadán en Iria Flavia y que portaba el cuerpo del Apóstol, custodiado por sus discípulos Atanasio y Teodoro fue amarrada a un miliario romano.
Es esas tierras gobernaba una reina pagana (de los romanos) llamada Lupa y ante ella fueron llevados los discípulos nada más dejar sobre una roca el cuerpo de Santiago; le contaron su milagroso viaje y que solo querían un lugar tranquilo para enterrar a su maestro y orarle. La reina acudió a ver el cuerpo del Apóstol y comprobó como desprendía aromas de santidad y que la roca se había disuelto como mantequilla adoptando la forma del cuerpo, Aún así incrédula les proporcionó una carreta para que trasladasen el cuerpo y los llevó a una campos donde pacían toros bravos para que escogieran a dos que tirasen de la carreta.
Los discípulos entraron en el campo sin dudarlo y eligieron a dos que se volvieron mansos de repente y se dejaron ungir a la carreta para tirar de ella hasta una vieja fortaleza llamada Castro Lupario donde cayeron rendidos.
La reina cumplió su promesa y allí se edificó el primer santuario de Santiago que quedaría en el olvido hasta que fuera descubierto por Pelagio muchos siglos después.
Éste se encuentra hoy bajo el altar mayor de la Iglesia de Santiago en Padrón, y es conocido popularmente con el nombre de “Pedrón”, del que deriva el topónimo de Padrón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario